Opinión personal sobre Piense y hágase rico (edición actualizada por Carlos Galán)
Después de leer Piense y hágase rico en su edición revisada y actualizada por Carlos Galán, entiendo perfectamente por qué sigue siendo uno de los libros de desarrollo personal y mentalidad más recomendados del mundo, incluso casi 100 años después de su primera publicación.
No es un libro que se lea “en automático”. De hecho, muchos lectores coinciden en que es un libro para leer con lápiz en la mano, para subrayar, reflexionar y detenerse. Y en mi experiencia personal, eso es totalmente cierto. No porque sea difícil, sino porque te obliga a cuestionarte ideas muy profundas sobre el dinero, el éxito, el deseo, la perseverancia y, sobre todo, tu forma de pensar.
Uno de los grandes aciertos de esta edición es el trabajo de Carlos Galán. El texto original de Napoleon Hill es potente, pero también muy teórico y lleno de ejemplos de otra época. Carlos consigue algo clave: traducir esas ideas al siglo XXI. Sus aportaciones, ejercicios prácticos y reflexiones al final de cada capítulo hacen que el libro sea mucho más entendible, actual y aplicable a la vida real de hoy.
Además, la inclusión de códigos QR con vídeos, charlas y recursos extra es un punto diferencial enorme. No es solo un libro: es una experiencia más interactiva. En mi caso, los QR funcionaron correctamente y aportan contexto, ejemplos actuales y refuerzan los conceptos clave del texto. Esto es algo que muchos lectores valoran muy positivamente, y con razón.
A nivel personal, este libro me está ayudando a replantearme muchas creencias que daba por sentadas. Como joven, a veces creemos que entendemos cómo funciona el mundo, el dinero o el éxito, pero este libro te hace ver que gran parte de lo que pensamos no son ideas propias, sino creencias heredadas o limitantes. No te promete resultados rápidos ni fórmulas mágicas, pero sí algo más valioso: un cambio de mentalidad profundo, que es donde realmente empieza cualquier transformación.
Eso sí, también es importante decirlo: este libro no es para todo el mundo. Si buscas motivación rápida, frases vacías o resultados inmediatos sin reflexión ni acción, probablemente no sea para ti. Aquí hay que leer, pensar y, sobre todo, aplicar.
¿Lo recomiendo?
Sinceramente, sí. Especialmente esta edición actualizada. Si tuviera que elegir entre el original y esta versión, elegiría la de Carlos Galán sin dudarlo. Mantiene intacta la esencia de Napoleon Hill, pero la hace mucho más comprensible, práctica y útil para nuestra época.
No lo veo como un gasto, sino como una inversión mental. Y como toda inversión, solo tiene retorno para quien está dispuesto a hacer el trabajo interno y pasar a la acción.



